No existe un shampoo perfecto para todo el mundo, pero sí uno ideal para tu cabello. La clave está en reconocer qué necesitan hoy tu cuero cabelludo y tu melena, y elegir una fórmula pensada para eso.
Primero, reconoce tu tipo de cabello
- Graso: se ve con grasa poco tiempo después de lavarlo, sobre todo en la raíz.
- Seco o fino: se siente áspero, opaco o con poco cuerpo.
- Rizado: pide nutrición extra para verse definido y suave.
- Dañado: tiene frizz o puntas maltratadas, por ejemplo por calor o tintes.
- Frágil o quebradizo: se rompe con facilidad al peinarlo.
- Con tendencia a caspa: el cuero cabelludo tiende a descamarse.
Shampoo para cabello graso o con caspa
Si tu raíz se engrasa rápido, busca una limpieza purificante: Tamarindo & Jengibre está pensado justo para el cabello graso.
Si tu cuero cabelludo tiende a la caspa, Té Verde, Arcilla Verde & Menta te da una limpieza refrescante. Si la descamación es intensa o no mejora, consulta a un dermatólogo.
Shampoo para cabello rizado, seco o fino
Los rizos agradecen la nutrición: Yema de Huevo & Argán ofrece nutrición intensa para el cabello rizado. Si tu cabello es seco o fino, Ácido Hialurónico, Niacinamida & Colágeno está enfocado en la hidratación.
Shampoo para cabello dañado, frágil o quebradizo
Para el cabello dañado y con frizz, Aminoácidos de Keratina & Jojoba aporta suavidad y control del frizz. Si tu cabello es frágil, Cola de Caballo, Romero & Biotina está pensado para fortalecerlo, y si se quiebra con facilidad, prueba L-Cisteína & Proteína de Trigo.
Si tu cabello no tiene una necesidad especial
Hibiscus & Mango funciona para todo tipo de cabello y lo deja suave y con brillo.
Para toda la familia
Para los más pequeños tenemos Coco & Karité, un shampoo sólido y corporal de nuestra línea bebé, disponible sin aroma y con aroma. Y para tu perro, Manzanilla & Provitamina B5 de nuestra línea canina.
¿Todavía con dudas?
Haz el quiz Encuentra tu ritual: en cuatro preguntas te recomendamos tu shampoo y tu acondicionador.




